Puntos de entrada

El caso del crucero Carnival Magic al que las autoridades Mejicanas no le dejaron entrar en el puerto de Cozumel aduciendo que uno de los pasajeros había estado tratando a uno de los enfermos de ébola en EEUU, desataba las alarmas en el sector de los cruceros. El pasajero fue puesto en cuarentena en el barco y finalmente pudo desembarcar en Galveston una vez se comprobo que estaba sano y había pasado el periodo de incubación.

Para redondear, ese «acogedor» país que suele ser Malta prohibía, enviando a su mini-armada, la entrada en aguas del bulkcarrier Western Copenhagen en viaje de Guinea a Ucrania cuando este solicitaba asistencia medica por tener varios enfermos a bordo. Afortunadamente pudo fondear en Sicilia y los italianos se hicieron cargo.

QSi los mejicanos y Malteses se han excedido, miedo da pensar que pasará si crece la paranoia. Los armadores han reaccionado rápido, su negocio marítimo está en juego, cualquier sospecha puede dejar miles de contenedores, toneladas de crudo o pasajeros colgados en la mar, y lo que es peor, errando en busca de un puerto de acogida.

La respuesta, además de tocar los resortes de la OMI, gobiernos, asociaciones y P&Is, ha sido informar e intentar concienciar de lo limitado del problema (cinco razones por las que el riesgo de pandemia es mínimo), mostrar plena cooperación con las autoridades de los puertos de escala habitual, prohibir la salida a tierra, y reducir los relevos para tener más controlados a los que van. Obviamente todo esto tiene un coste, así que también han subido los fletes a las zonas afectadas. No dicen si pagan más, pero seguramente alguna prima recibirán los mercenarios que están yendo a esa «Zona generadora de Pánico».

Hay que tener en cuenta que la doctrina legal inglesa y por ende internacional, siempre se ha preocupado más por la la seguridad (safety) física del barco y de la carga, olvidándose (un poco solo) de la salud y la seguridad de los tripulantes, eso le corresponde al armador, sin embargo, por los mismos motivos, parece ser que se abre un campo interesante para el debate de salón, sobre si un «Capitan», lo pongo entre comillas, porque a día de hoy no decide nada, puede no entrar en un puerto aduciendo que es inseguro para su barco por tema sanitario. Interesante dilema.

La ITF, con menos interés comercial, ha puesto el grito en el cielo sobre el trato al marino, diciendo que la prohibición de asistencia a los enfermos embarcados además de inaceptable, va contra toda la tradición marítima.

Sin embargo, capitanes, marinos y puertos han lidiado con este tipo de problemas de salud desde hace siglos. De hecho la palabra cuarentena viene del aislamiento de 40 días que los venecianos sometían a los barcos y viajeros para evitar la propagación de la peste negra, ya en 1403 se fundaba el primer lazareto en Venecia.

En aquellos tiempos, los inspectores médicos eran los primeros en subir al barco y una vez se comprobaba que todos estaban sanos, embarcaba el piloto y se procedía a ir a puerto, es decir, el barco solicitaba la libre plática y esta se verificaba. Ahora la Declaración del Capitán jurando que todos están sanos ha hecho que esto se pueda autorizar a distancia.

De momento, en la mar que sepamos, todos los casos han sido falsos positivos pero viendo la parafernalia de trajes, duchas, carpas y equipos que hay que montar para trasladar, tratar a los enfermos y desinfectar la zona, parece complicado que esto se pueda hacer en la mar o en un fondeadero, imaginaros a un terrícola con traje de protección y salvavidas subiendo por la escala de gato. El camino puede ser atracar el barco en una zona alejada y relativamente aislada y allí montar el punto de evacuación y desinfección con todas las garantías. Aquí es posible que el sector de población crítico a todas las decisiones se oponga, basta recordar los recientes MSC Flamina o Maritime Maisie, aunque en estos casos no estábamos hablando de vidas.

LEn cualquier caso, a principios de este año se establecían los puertos y aeropuertos españoles designados como «Puntos de Entrada con capacidad de atención a Emergencias de Salud Pública de Importancia Internacional» siendo designados los siguientes puertos españoles Bilbao, Vigo, Tenerife, Las Palmas de Gran Canaria, Málaga, Valencia, Palma de Mallorca y Barcelona. En setiembre se llevo a cabo un simulacro en el puerto de Tenerife con el Crucero Independence of de Seas.

Respecto al atraque y viendo que solo es por contacto directo con fluidos, no creo que sea problema que los remolcadores y amarradores cojan los cabos para llevarlo al sitio, si hace falta que los rocíen con lejía. El práctico lo tiene más jodido, pero siendo un caso excepcional, si la Autoridad Marítima lo considera, aumentado los requisitos y medidas de seguridad, puede que con suficientes remolcadores se pueda prestar el servicio desde uno de ellos sin tener que embarcar.

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