El Vaporcito; 75 años

Ay! Vaporcito del Puerto

cuando en ti me embarco, cuando en ti navego

me contagian los recuerdos de tus viejos sueños, sueños marineros

ay! Vaporcito del Puerto tu eres la alegría, tu eres la alegría

de ese muelle tan hermoso

con ese rumbo garboso

con que cruzas la Bahía

Canción de gaditas en el exilio, e himno oficial de grandes morazos en la Bahia, El Vaporcito de Pepe ha cumplido los 75 años, declarado bien Mueble de Interés Cultural en el 2001, el «Adriano III» sigue cruzando la Bahía.

La implantación de los barcos de vapor en la bahía gaditana se remonta a los comienzos del siglo XIX, pocos años después de que se aplicara el vapor a la navegación. La saga de los Adrianos hace su aparición en este escenario durante la Exposición Iberomericana de Sevilla con el cometido de unir esta ciudad con Sanlúcar de Barrameda. Posteriormente, pasará a Cádiz para enlazar esta ciudad con El Puerto de Santa María. El Adriano III lleva efectuando este recorrido cuarenta y cinco años y es el final de una saga que testimonia una larga tradición de barcos que surcaban la bahía gaditana desde el siglo XIX, en la que, más allá de significación de medio de transporte, se ha convenido en una seña de identidad de primer orden como lo demuestra su frecuente aparición en las letras chirigoteras y el apelativo cariñoso El Vaporcito con el que popularmente se le conoce.

El Adriano III es un buque de pasaje de la clase J para 200 pasajeros, cuyas características son las siguientes:

Eslora total: 25,25 metros.

Eslora de registro: 23,35 metros.

Eslora entre P.P.: 22,45 metros.

Manga fuera de forros: 5,76 metros.

Puntal de construcción: 2,80 metros.

Arqueo total: 117,58 T.R.B.

Como se ha señalado, el buque es un ejemplo de la carpintería de ribera diseñado para el transporte de pasajeros, y con patente de navegación número 2999/1957. Consta de tres cubiertas: la cubierta del puente, con capacidad para 65 pasajeros, y en la que se encuentra el puente de gobierno. La cubierta principal, con capacidad para 135 pasajeros, distribuidos de la siguiente forma: 26 pasajeros en popa, 44 pasajeros en los bancos situados en la cubierta de popa, y 65 pasajeros en los bancos de proa. En esta cubierta se encuentran dos sanitarios, separados de los bancos de popa por un compartimento en el que, además, se encuentra el guardacalor, que protege el motor situado justo debajo, y dos cisternas de agua dulce (plano 800.o5, hoja número 2). La cubierta baja está compartimentada en dos pañoles de popa, la cámara de máquinas y un pañol de proa. La cámara de máquinas consta de un motor diesel marca Guascor modelo F1 8OT-SP de 360 HP. de potencia continua a 1.800 r.p.m, acoplado a una reductora a 1/3. En esta cámara hay 3 depósitos de combustible, uno de aceite y un banco de trabajo.

Desde el punto de vista tecnológico es uno de los escasos ejemplos que subsisten de lo que fueron los barcos con cascos de madera, productos de una tecnología tradicional la carpintería de ribera ya casi desaparecida y del que quedan algunos ejemplares en la zona norte peninsular (Vigo, Santander), donde aun hoy realizan recorridos turísticos. Su primitivo motor de vapor fue sustituido, hace ya bastantes años, por uno Diesel.

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