Varada del Douwent

Informe del MAIB de la varada del Douwent, una más de las muchas que últimamente suceden por el norte de Europa, afortunadamente sin daños personales.

El accidente es el del típico costerito con Capitán, primero y cuatro gatos (2+4=6 tripulantes) que de madrugada acaba varando, en este caso en un banco de arena.

El primero, un veterano polaco de 55 tacos, llevaba dos noches sin dormir, le tocaba guardia esa madrugada y no se podía permitir el lujo de un timonel con tan escuálida tripulación, no se sabe muy bien como lo hizo, pero se debió saltar al programar o manipular en el GPS uno de los waypoints, claro que ésto, por sí solo, no es motivo de acabar varando.

derrota

Sin embargo, nuestro primero, con el cansancio acumulado, el calorcito del puente y el dulce mecer del buen tiempo, no estaba muy por la labor de andar levantándose de la silla cada rato, así que, apago la alarma de hombre muerto y dejo de ir a la derrota para situarse en la carta o ver los cambios de rumbo, de este modo, fiándose únicamente del GPS siguió navegando intentándose no salirse mucho de la línea que le pintaba el chino, lamentablemente en la línea faltaba un punto de recalada para esquivar el bajo de arena. En cualquier caso, tampoco queda claro si se quedó dormido (lo más probable) o si fue por el relajo de los estándares de la guardia, pero el barco acabó varando a las 0226 en el banco de arena de Haisborough en el mar del Norte.

GPS display

La llegada del viejo al puente, permitió tomar alguna acción acertada, como parar la máquina, encender la sonda o situar el barco, tras estas acciones iniciales, el viejo también se debió de relajar y sin hacer un chequeo del estado del barco o comprobar la marea, decidió dar atras toda y mover el timón a banda y banda para tratar de salir. Acabaron partiendo el timón por la mecha. Visto el resultado, no les quedo más remedio que pedir remolque y alertar a las autoridades,. como esto último lo hicieron tarde, aprovecharon para falsificar registros y cubrirse en lo que pudieron.

Como habían varado 30 minutos antes de la bajamar, al subir la marea el barco quedo libre y pudo ser remolcado fácilmente a Rotterdam, con haber esperado hubieran salido sin romper la pala, en fin, que estuvieron poco avispados en general.

Pero lo mejor del informe es las acciones que toma la naviera tras el desaguisado, rápidamente cambian la bandera del registro Británico al de Liberia, y todos tan contentos.

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