Pisces III. Rescate submarino contrareloj

Se han cumplido 40 años de una de las más complejas y exitosas operaciones de rescate submarino llevadas a cabo. El 29 de agosto de 1973 dos tripulantes británicos, Roger Chapman y Roger Mallinson, quedaban atrapados a 500 metros de profundidad en el pequeño submarino Pisces III encargado de tender cables telefónicos en el Atlántico.

Cuando por fin fueron rescatados 76 horas despues, solo les quedaban unos 12 minutos de oxigeno, habían conseguido prorrogar, cuidando el esfuerzo y respirando en el limite de concentración, en 4 horas las 72 horas iniciales que disponían.

El Pisces III asoma a la superficie en la proa del John Cabot

El Pisces III asoma a la superficie en la proa del John Cabot

El trabajo del Pisces III consistía en enterrar el cable de teléfono que une América y Europa, trabajaban a turnos de ocho horas, aunque en la última inmersión se les había roto el manipulador y habían trabajado de más reparándolo a bordo antes de descender (seguramente eso no contaba como horas de trabajo en inmersión). Al subir, la esfera de popa se les inunda al engancharse un cable y partir la compuerta accidentalmente (demasiadas horas currando).

El submarino, con una tonelada de más, inicia un viaje descontrolado hacia el fondo, los esfuerzos de los dos tripulantes se centran en reducir la velocidad de descenso largando lastre para evitar estamparse contra el fondo, aun así, se calcula que impactaron a 65km/h quedando el submarino invertido.

Tras sobrevivir al choque, contactan con la superficie por teléfono y se inicia la operación de rescate. Les queda bastante oxigeno, antes de la inmersión anterior, el Jefe había decidido, inexplicablemente, cambiar el deposito que estaba a medias, por uno lleno, mucho más pesado al principio. De este deposito, solo habían consumido 8 horas de las 72 disponibles, les quedan 66 horas para que les saquen.

Tienen claro que su trabajo ahora es sobrevivir y esperar el rescate, para controlar el tiempo, disponen de sofisticados «temporizadores» de cocina, deciden ponerlos a 40 minutos de «cocción» para permitir que el CO2 aumente y provocarse una cierta narcolepsia que les permita ahorrar oxigeno antes de cada renovación de aire.

Mientras, arriba comienza una dramática operación de rescate contrareloj. El Vickers Venturer, que está trabajando en un campo de gas del mar del Norte, ha suspendido las operaciones y se dirige a puerto a toda máquina para dejar al Pisces II a un avión que lo transporte a Cork. En el otro lado del cable, en Halifax, el Pisces V también es retirado de la operación de enterrado del cable para ser embarcado en otro avión rumbo a Cork.

El Vickers Voyager, el barco nodriza del Pisces III es relevado por dos mercantes, que permanecerán en la zona y mantendrán las comunicaciones con los dos hombres atrapados, esto permitirá abandonar la zona al Vickers Voyager y salir hacia Cork para cargar los dos submarinos gemelos, el Pisces II y el Pisces V que han llegado en avión.

La Royal Navy manda al barco de rescate HMS Hecate y los americanos envían uno de los primeros ROV, el CURV III, diseñado para retirar bombas submarinas, entre ellas las de Palomares. Pero el CURV III está en California y debe recorrer 6000 millas para ser embarcarlo en el otro barco disponible para la operación, el CCGS John Cabot de los Guardacostas Canadiense.

curv

Una de las anécdotas de tan angustiosa situación, surge cuando Roger Chapman y Roger Mallinson reciben los ánimos del Queen Elisabeth, cosa que les reconforta mucho y les da fuerzas para seguir aguantando, luego sabrían que no era su reina la que les mandaba ánimos, sino el Trasatlántico que pasaba por allí.

Finalmente, tras varios intentos fallidos, los mini-submarinos tampoco estaban por la labor, el CURV III consigue hacerlo firme y se inicia el izado, en la subida los cables del ROV se empachan, sobre la marcha se decide cortarlos y abandonarlo para salvar las vidas. Cuando alcanzan los 30 metros, varios buzos hacen firme la presa para la izada definitiva. Tras 76 horas, el Pisces III está en superficie con los dos marinos a salvo, y de esto hace 40 años… La historia completa en la BBC (ingles).

El submarino también se salvó, algún desgraciado cambió el blanco por el amarillo, pero es visitable en el Weymouth Sea Life Centre en Dorset. Y seguramente, esta operación puso en valor a los ROV que se han hecho indispensables en las operaciones submarinas.

piscesIII

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