Jolly Amaranto y Athos

El roro, Jolly Amaranto, se quedó sin máquina, en uno de esos temporales del Norte de Egipto que poco envidian a los del Atlántico; el 11 de diciembre, a unas 50 millas de Alejandría, pidió socorro con una fuerte escora mientras perdía los contenedores de cubierta, el 13 de diciembre comenzó el remolque, pero el 14, ya en el puerto de Alejandría, se ha hundido.

Toda la tripulación del barco ha sido salvada, 16 italianos y 5 rumanos, pero Athos, la mascota del barco, se tiró del remolcador de salvamento en el que había sido embarcado para volver al barco que había sido su casa. Un marinero fue tras él para intentar salvarlo, pero los servicios de rescate tuvieron que sacarlo para evitar también un trágico final para él.

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