Nelson

Amanecía un 21 de octubre, cuando el Almirante Nelson ordena a su Capitan Thomas Hardy que de la orden de transmitir al resto de la flota «Prepare for de battle»

Llegando el mediodía, Nelson manda izar la orden de ataque, «England expects that every man will do his duty» (Inglaterra espera que cada cual cumplirá con su deber), pero tras ver las banderas, se dirige a Hardy y le interpela «¿Que diablos es esto?»

Hardy: «Lo siento, señor»

Nelson (en voz alta): «Inglaterra espera que cada persona cumpla su deber, sin distinción de raza, género, orientación sexual, creencias religiosas o discapacidad. » – ¿Qué me cuelguen si lo entiendo? »

Hardy: «Es la nueva política del Almirantazgo, me temo, tenemos una femina al mando de la flota y un nuevo ministerio de igualdad, señor.»

Nelson: «Que me ahorquen Hardy, a este paso nos vamos a pique. Deme la pipa y el tabaco.»

Hardy: «Lo siento, señor. Todos los buques de guerra han sido designados como ambientes de trabajo libres de humo.»

Nelson: «Diablos, en ese caso, abra los barriles de ron. Vamos a alegrar el día a nuestros hombres antes de la batalla.»

Hardy: «La ración de ron ha sido abolida, Almirante. Es parte de la política del Gobierno sobre el consumo excesivo de alcohol.»

Nelson: «¡Dios mío, Hardy!. Supongo que será mejor acabar cuanto antes, largue todo el trapo».

Hardy: «Creo que no va a ser posible, en esta zona hay un límite de velocidad de 4 nudos.»

Nelson: «¡Maldita sea, hombre! Estamos en vísperas de la batalla más grande en la historia del mar. Tenemos que avanzar con toda rapidez. Pida nos informe el vigía de la situación. »

Hardy: «Eso tampoco será posible, señor.»

Nelson: «¿Qué?»

Hardy: «Prevención de riesgos ha cerrado la cofa, señor. Aun con arnés, dijeron que las escalas de cuerda no se ajusten a los reglamentos. No puede estar nadie allí sin un andamiaje apropiado. »

Nelson: «Entonces llame al carpintero sin demora y que prepare los andamios.»

Hardy: «Está ocupado montando un acceso para sillas de ruedas a la cubierta de proa, Almirante».

Nelson: «¿Acceso con silla de ruedas? Nunca he oído nada tan absurdo.»

Hardy: «El Ministerio de Trabajo y la Prevención de Riesgos de nuevo, señor. Tenemos que crear un entorno libre de barreras para personas con discapacidades.»

Nelson: «¿personas con discapacidades? Yo solo tengo brazo y un ojo. Me niego a oír hablar de eso. No he llegado a Almirante valiendo de mis discapacidades. »

Hardy: «En realidad, señor, usted lo hizo. La Royal Navy tiene un cupo reservado para las personas con deficiencia visual y disminuciones físcas.»

Nelson: «¿Qué es lo próximo? A toda vela, Hardy, que el salitre inunde nuestros pulmones antes de la batalla.»

Hardy: «Un par de problemas, señor. Riesgos no deja que la tripulación suba a la jarcia sin cascos de seguridad. Y no quiere que nadie inhale sal en exceso, por la tensión, ¿sabe?.»

Nelson: «Nunca he escuchado tanta infamia. Que preparen los cañones y ordene a los hombres fuego a discreción.»

Hardy: «Siento informarle, señor, que los hombres están preocupados por disparar contra alguien».

Nelson: «¿Qué? Se trata de un motín!»

Hardy: «No es eso, señor. Es que tienen miedo de ser acusados de asesinato si realmente llegan a matar a alguien. Hay un par de
abogados pacifistas y un diputado verde a bordo. Todo el mundo está preocupado por su presencia. »

Nelson: «Entonces ¿cómo vamos a hundir a los españoles y franceses?»

Hardy: «En realidad, señor, creo que no vamos a poder hacerlo.»

Nelson: «¿Cómo que no puede ser?, Debemos hacerlo por Inglaterra!»

Hardy: «No, señor. Franceses y españoles son ahora nuestros socios europeos. De acuerdo con la política pesquera común, no deberíamos ni siquiera estar navegando en estas aguas. Podríamos tener que enfrentarnos con una reclamación de indemnización.»

Nelson: «Pero si odiamos a los diablos franceses como a los perros de los españoles.»

Hardy: «No debería decir eso, como le oiga el coordinador de tolerancia e integración, puede acabar con un informe disciplinario.»

Nelson: «Pero…, si cada español y francés es un enemigo de nuestro Rey y por tanto del país.»

Hardy: «Ya no es así, señor. Debemos ser tolerantes en esta era multicultural. Ahora debe ponerse el chaleco de Kevlar, es la normativa. Podría salvar su vida »

Nelson: «No me digas más…, Cosas de Prevención de Riesgos. Al diablo con el chaleco, ¡Viva el ron, la sodomía y el látigo!»

Hardy: Como le he explicado, señor, el ron está eliminado,y hay una prohibición del castigo corporal. »

Nelson: «¿Qué pasa con la sodomía?

Hardy: «Creo que ahora es legal, señor.»

Nelson: «En ese caso … (Kiss me Hardy) besame, Hardy».

Y estas fueron las últimas palabras de Nelson antes de morir.

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1 respuesta a Nelson

  1. TINTÍN dijo:

    jajaja… ¿Quien es el Chef, para felicitarlo?

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