¡Qué bien!

Fuente ABC

La Guardia Civil contará con un sistema nacional de vigilancia marítima.

Por tierra, mar y aire. La Guardia Civil se aplica la máxima a rajatabla y sigue potenciando medios y personal para combatir la inmigración ilegal y, en este caso, también el crimen. El proyecto inminente, cuyo borrador está ultimado según las fuentes consultadas, y podría aprobarse mediante orden ministerial antes de finales de año, es la creación de un centro nacional de vigilancia de fronteras marítimas, con sede en Madrid. Ha sido concebido como un centro de mando y control para que el Instituto Armado lleve a cabo su labor de vigilancia de fronteras tanto en lo que se refiere a personas como de mercancías. Es decir, desde inmigración irregular hasta infracciones administrativas (pesca ilegal, control de vertidos, anomalías laborales…) pasando por contrabando y narcotráfico, según confirmaron fuentes del Cuerpo.
A falta de aprobación, el proyecto barajado incluye cuatro centros regionales con un área de influencia considerable: Las Palmas (Atlántico sur), La Coruña (Atlántico norte-Cantábrico), Valencia (Mediterráneo) y Algeciras (Estrecho). «Ante una llegada atomizada y continua de pateras como la ocurrida hace dos semanas en puntos de Alicante y Murcia no se da ninguna coordinación. El centro de Valencia asumiría ese papel en otro caso hipotético, que no lo es tanto», señalan desde la Guardia Civil.
Los cimientos ya están puestos porque el modelo sería la actual área de operaciones aeronáuticas del Centro de Coordinación Regional de Canarias (CCRC), un mando creado en octubre del año pasado para hacer frente a la avalancha migratoria vivida en las islas en el verano de 2006. El CCRC ha estado dirigido hasta hace unos días por el general de la Guardia Civil, Cándido Cardiel que acaba de ser relevado por el general Francisco Gabella, ante el ascenso del primero a teniente general. La máxima esgrimida entonces por el Gobierno «impermeabilizar las fronteras marítimas», en este caso en un sentido mucho más amplio, será la que se aplique.
El secretario de Estado para la Seguridad, Antonio Camacho, ya avanzó hace unos días en Canarias la «voluntad» del Ejecutivo de dar carta de naturaleza a esta especie de «regiones marítimas» diferenciadas que, como en el caso del centro ya existente, dependerían de la Dirección Adjunta Operativa de la Guardia Civil.
Primera misión
Eso por lo que se refiere a centros de nueva creación bajo cuyo paraguas estarán los actuales servicios marítimos provinciales. Los medios del Cuerpo crecen a un ritmo aún más acelerado y cada vez más ambicioso, centrados sobre todo en control de la inmigración que llega de África. Hace poco más de una semana comenzó su misión en Senegal el buque oceánico «Río Miño» (52 metros de eslora, con tripulación de Marina Mercante y de la Guardia Civil y 82 días de autonomía para navegar). Es el primero de estas características adquirido por el Instituto Armado, que acaba de comprar también el «Britannia», otro barco que hasta ahora estaba en alquiler y que patrulla en aguas mauritanas.
El próximo buque, diseñado a la medida, será encargado por la Benemérita la próxima primavera. Tendrá 72 metros de eslora y su coste superará los 17 millones de euros. Antes, comprarán un avión, también el primero que estrenará el Cuerpo y para el que habrá que formar y habilitar personal propio, igual que en el caso de los barcos oceánicos.

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