Erika, el capitan inocente

La sentencia es apelable, pero de momento, los franceses le han impuesto la maxima sanción a la petrolera, (asi que, ya podéis apretaros más el bolsillo porque nos subiran la sopa las gasolineras). Por otro lado, el Capitán, que consiguió salvar a todos sus tripulantes con la ayuda del SAR, ha sido declarado libre de todo cargo

El tribunal han condenado a Total, propietario de la carga, a una multa de 375.000 euros, la máxima prevista por la ley para un sujeto no físico por un delito de contaminación marina, en línea con lo solicitado por la Fiscalía. La empresa de certificación Rina, responsable de la inspección del Erika, el armador del barco, el italiano Giuseppe Savarese, y el gestor del mismo, el también transalpino Antonio Pollara, han sido condenados asimismo a multas de diversa consideración. El capitán indio del petrolero, Karun Mathur, ha sido absuelto, al igual que otros empleados encausados, y tres militares de la Prefectura marítima de Brest, acusados de negligencia.

A ojo de buen cubero, aunque la multa impuesta a la petrolera es máxima (62 millones), no es nada, si se compara con los gastos por los daños (32000 millones) a repartir entre Armador, Rina y Total.

La sentencia es interesante, aunque todavía faltan unos años para ver en que quedara, en ella se reconoce el delito ecológico y el comprador también es declarado culpable, claro que, Total es francesa y se le juzgaba en su casa, otra cosa es cuando no aparece el comprador o este es de las Quimbambas.

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