Restos nucleares sumergidos

Interesante artículo de “the bulletin of the atomic scientists”, donde nos cuentan que la guerra congela la limpieza de los restos radiactivos hundidos por Rusia en el frio Artico, (mar de Barents y Kara) a unos 60 kilómetros de la frontera Noruega

Un estudio de la Academia Rusa de Ciencias identificó 1000 objetos que aún producen altos niveles de radiación gamma, la de Hulk.

El 90% de esa radiación es emitida por 6 objetos que Rosatom ha considerado urgente y tiene como objetivo sacar del mar, estos son dos submarinos nucleares, el k-27 y el K-159, los compartimientos del reactor de 3 submarinos nucleares desmantelados y el reactor del legendario rompehielos Lenin.

El K-27, un submarino de ataque de 110 metros de eslora, precursor de la clase “Noviembre” fue botado en 1962, los reactores nucleares del K-27 fueron problemáticos desde el principio, estando de pruebas cinco años, hasta que el 24 de mayo de 1968 sufrió una fuga de radiación en uno de sus reactores refrigerados por metal líquido experimental. Se liberaron gases radiactivos en su sala de máquinas, cuando abandonaron los intentos de reparar el reactor en el mar, cuatro de los tripulantes habían acumulado exposiciones radioactivas letales.

Durante los siguientes años, la marina soviética intentó reparar o reemplazar los reactores, pero en 1979 se dieron por vencidos y desmantelaron el buque. Demasiado radiactivo para ser desmantelado de manera convencional, el K-27 fue remolcado al campo de pruebas nucleares del Ártico Novaya Zemlya en 1982 y hundido en uno de los fiordos del archipiélago a una profundidad de solo 33 metros, tampoco fue fácil, pues la proa toco fondo mientras la popa se negaba a hundirse, finalmente el remolcador que lo llevo pudo hundirlo embistiendo y reventando los tanques de lastre de popa.

El K-159, otro submarino clase noviembre, fue botado en 1963 y en 1965 tuvo un escape pero siguió operando tras diversas reparaciones hasta que fue dado de baja 1989 y amarrado en Gremikha. Permaneció en con poco o ningún mantenimiento durante 14 años, (ver foto). En 2003 se decidió su traslado a Polyarny, para poder llevarlo se le soldaron unos pontones para darle flotabilidad, con una tripulación de diez marineros fue remolcado hasta que una borrasca arranco los pontones y se hundió de inmediato con 9 tripulantes en el mar de Barents a 200 metros de profundidad y probablemente 800 kilos de combustible nuclear gastado.

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