Cuasi motin

Un comité de nada afables cruceristas se las ha visto con el Capitán del Aurora de la P&O;, tras anularse varias escalas en el Pacífico por averías de la máquina. En 22 días han visitado un par de puertos y aquello recuerda a la época de Urdaneta y el tornaviaje o al transporte de colonos a las antípodas, más que a un crucero de lujo de vuelta al mundo.

En la ceremonia de botadura, la Princesa Ana de Inglaterra (a la que le ponen la música de Paco Jones los llanitos) fue incapaz de romper la botella y en estas cosas ya se sabe, en el viaje inaugural se quedaron tirados en el Golfo de Vizcaya, y por lo que se vé, sigue en su línea.

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