Varada del ferry Amorella

Informe de los finlandeses de la varada del transbordador Amorella de Viking Line en septiembre del año pasado. Navegando en un pasaje angosto perdió la propulsión, se salió de la derrota, tocó fondo varias veces y con una escora incipiente por varias vías de agua, una vez restablecida la maniobrabilidad, el Capitán dirigió intencionadamente el buque a la arena de una isla cercana para varar, estabilizar la situación y evacuar a los pasajeros. Posteriormente, el buque fue sacado a flote y llevado a un astillero de Turku. Una actuación de 10 de la tripulación, sin victimas, ni contaminación.

Una pena que la Comisión de investigación de accidentes de los fineses solo ponga el sumario en ingles, porque tiene dos recomendaciones interesantísimas para los Servicios de Salvamento y Administración Marítima.

La investigación reveló deficiencias en los programas de mantenimiento de los equipos críticos, una insuficiente comunicación entre la compañía naviera y los fabricantes en lo que respecta a los riesgos relacionados con los ciclos de vida de los equipos. Además, la investigación también descubrió que situaciones como ésta requieren una cooperación rápida y sin fisuras entre el puente del buque y la sala de máquinas para aplicar medidas correctivas inmediatas.

Por otra parte, la espada de Damocles de las comunicaciones que todos sabemos pero que los terrestres no pillan, la investigación revela que, en situaciones como ésta, la red de telefonía móvil se sobrecarga fácilmente y la conexión de teléfono por satélite puede ser un canal de alarma algo lento. La normativa especifica que la conexión de radio marítima VHF es el principal canal de comunicaciones de emergencia dada la funcionalidad y utilidad de los canales de comunicación radio desempeñan en las emergencias en el mar.

En este caso, el Subcentro de Salvamento Marítimo tardó casi media hora en dar la primera fase de alerta. Hubo problemas de comunicación con el buque en peligro y no se notificó inmediatamente el incidente a todos los operadores. «Está claro que no podemos tener a X personas siempre preparadas, pero hay que hacer algo al respecto para estar preparados para actuar con mayor rapidez y poner en marcha las operaciones de rescate en caso de accidente», afirmo el director ejecutivo de la Autoridad de Investigación de Seguridad de Finlandia.

Por tanto, como dicen, queda sitio para mejoras, en todas partes, la Comisión de Investigación de Seguridad recomienda que al Coast Guard finlandes que mejore las capacidades de rescate marítimo en caso de accidente grave en lo que respecta a la dotación de recursos, la formación de una imagen de la situación, la emisión de la alerta y la asignación de tareas.

La última recomendación es para la Autoridad Finlandesa de Transportes y Comunicaciones: Las tareas relacionadas con las inspecciones de buques se han transferido a las sociedades de clasificación, que necesitan instrucciones de aplicación de la autoridad para evaluar el impacto de los cambios en los puentes sobre la seguridad de la navegación.

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