La Reina de Africa

El nombre de la película dirigida por John Huston y protagonizada por Humprey Bogart y Katharine Hepburnse en 1951 lo daba el vapor African Queen que es el protagonista de la aventura. La película fue filmada en un afluente del río Congo en lo que en aquel entonces era el Congo Belga y en el Nilo en el Parque Nacional de Murchison Falls en Uganda. Para ello se usaron dos embarcaciones, una en cada lugar.

En la actualidad uno de las embarcaciones, la del Congo, se encuentra en Cayo Largo, Florida y el 18 de febrero de 1992, se agregó al Registro Nacional de Lugares Históricos de EEUU. La película, en 1994, fue considerada «cultural, histórica y estéticamente significativa» por la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos y seleccionada para su preservación en el National Film Registry.

Su nombre inicial era Livingstone, fue construida en 1912 en Inglaterra con la intención de prestar servicio en el Lago Albert, África, operada por la British East Africa Railway Co, más tarde conocida como Uganda Railway. La embarcación fue llevado en secciones hasta Port Florence, ahora Kisumu, en el Lago Victoria, luego a Jinja y por tren al puerto de Masindi en el lago Kioga, y finalmente a Butiaba en el lago Albert.

En 1926, el propietario pasa a ser Ferrocarriles de Kenya y Uganda, cambiando de nombre en 1927 a Ferrocarriles y Puertos de Kenya y Uganda, tras fusionarse con los Ferrocarriles de Tanganyka en 1948, pasa a ser East African Railways and Harbours.

En 1951 es encontrada abandonada por el asistente de dirección de John Houston, Joe Hoesli, aunque su máquina de vapor se había cambiado en algún momento por un motor diésel, el cual, tampoco estaba. Para la película, se le renombra African Queen, se le pone un nuevo motor diésel y una máquina de vapor falsa.

En 1967 es vendido en una subasta a un tal Wilson, y más tarde a Fred Reeve, propietario de un restaurante de San Francisco. Que lo traslada a EEUU para ser utilizado por la Sociedad Americana del Cáncer en campañas de recaudación de fondos.

En 1970 Hal Bailey de Oregón compró el barco por el precio de su factura del astillero donde languidecía y lo llevó a Oregón para hacer chárter, tuvo tanto éxito que decidió llevarlo a Florida para operar todo el año.

En 1982 es encontrado abandonado en un pasto de vacas en Ocala, Florida y comprado para restáuralo por James Hendricks, que acaba usándolo dando viajes en Cayo Largo. Tras la muerte de James Hendricks su hijo se hizo cargo del negocio y en esta web está para salir a navegar y aquí se puede ver en la época de la restauración.

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