Cierra la mayor refinería de Australia

La crisis del bicho, las presiones medioambientales y sobre todo la competencia en precio de las megarefinerias próximas al Golfo y China hacen que sea más barato importar los productos refinados que hacerlo en lo que podemos decir es el primer mundo, esperemos que luego no pase como con las mascarillas.

A lo que íbamos, BP ha anunciado que va a convertir su refinería de Kwinana en Australia Occidental (WA) en una terminal de importación. Todas las actividades de refino en Kwinana, la refinería más grande de Australia, cesarán en seis meses, ya que los bajos márgenes significan que la planta no es económica de operar, informa BP. Noticia en Oil and Gas

Para hacernos una idea, la refinería que BP va a cerrar tiene una producción 146000 barriles/dia, la mayor de España, San Roque/CEPSA, tiene una producción de 240000 barriles/dia, la mayor de Europa, la Shell en Pernis, Holanda, alcanza los 416000 barriles al día y la mayor del mundo, Jamnagar, en la India produce 1240000 barriles al día.

La actividad de la refinería se reducirá en los próximos seis meses, BP espera mantener unos 60 puestos de trabajo, menos de 10% de los 650 trabajadores de la refinería, cuando la terminal de importación esté en operación. El cierre se produce a pesar de las medidas del gobierno australiano, anunciadas el mes pasado, para proporcionar subsidios a las refinerías como parte de los esfuerzos para aumentar la capacidad de almacenamiento y refino.

Kwinana es una de las cuatro únicas refinerías que quedan en Australia, dos de las otras refinerías de Australia también se enfrentan a un panorama incierto y podrían convertirse en terminales de importación. Ampol, anteriormente Caltex Australia, está examinando su refinería Lytton de 109000 barriles/dia en Queensland, mientras que Viva Energy está estudiando la viabilidad a largo plazo de su refinería Geelong de 128000 barriles/dia en Victoria, ya que los márgenes se ven afectados por la caída de la demanda y el exceso de capacidad regional. Esto deja a la refinería Altona de 90000 barriles/día de ExxonMobil en Victoria como la única planta que queda sin un futuro incierto.

Las refinerías de Asia y el Pacífico están luchando por competir con las crecientes exportaciones de China, en medio de la crisis económica del Covid-19 que hace que los márgenes disminuyan. Refining NZ el mes pasado dijo que operará su planta de Marsden Point a capacidad reducida el próximo año, posponiendo cualquier plan inmediato para convertir la única refinería de Nueva Zelanda en una terminal de importación. Shell cerró permanentemente su refinería de Batangas en Filipinas en agosto, mientras que la filipina Petron ha amenazado con cerrar su planta de Bataan a menos que obtenga más apoyo del gobierno.

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