Pruebas de alcohol y drogas tras accidentes

Los del USCG han cambiado el limite de los daños a lo propiedad para que un incidente sea considerado incidente marítimo grave a 200.000 U$, siendo obligatoria la notificación inmediata de los que superen los 75.000 U$, (Formulario de notificación) y en caso que se considere accidente marítimo grave cuelgan además el formulario obligatorio que deben rellenar de pruebas de alcohol y drogas

Todavía recuerdo que no hace mucho los contratos de los ingleses garantizaban como parte del salario el cuartillo de alcohol, lo que se traducía en vino para las comidas o en su defecto en una cerveza en comida y cena, era curioso ya que los refrescos y el agua de botella había que pagarla, si se querían espirituosos no había problema, duty free pero pagando. Los tiempos cambian y los musulmanes van ganando, así que el alcohol va siendo pecado, y las drogas no os digo….

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3 Respuestas a Pruebas de alcohol y drogas tras accidentes

  1. Joan dijo:

    En materia de alimentación, la única cantidad que parecía conocer cualquier tripulante era la cantidad vino diario a que se tenía derecho: Un litro por cabeza y día. Nadie parecía conocer cuantos gramos de carne, pescado, verduras o leche eran igual de obligatorias. Pero el litro de vino sí.
    En un barco que andaba del norte de la península a Canarias, se llegó a «exigir» que debiera de ser un litro por cabeza y comida, para repartir un litro entre el bocata de las diez y la comida y el otro entre el otro bocata, hacia las tres, y la cena.
    Cosa curiosa: Independientemente del número de abstemios que hubiera embarcados,
    el consumo mensual salía clavado: X tripulantes durante 30 días salían 30X litros. Ni uno menos.
    Eran los felices sesenta. Por otro lado, el líquido rojo que se tomaba tampoco era Vega Sicilia. Ni vino al 100%.

  2. Marmer dijo:

    Sí, el consumo era clavado,:-) En algún barco los abstemios recopilaban sus cervezas y cuando pasaban 12 días vendían la caja a precio de gambuza a los más sedientos o al mayordomo, que las volvía a poner en circulación.

  3. josé antonio de santiago dijo:

    el vino de mesa en campsa a finales de los 70 y principios de los 80, al menos en mi caso, era un tintorro/morapio al que ni las moscas del vinagre acudían, pero era lo que había, o éso o agua o a pagar.

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