San Demetrio, London

El San Demetrio había cargado 12.000 toneladas de combustible de aviación en Galveston para Avonmouth. Tras bordear la costa americana recalo en Halifax, donde se unió al convoy HX-84 para cruzar el Atlántico Norte. El 28 de octubre de 1940 partía hacia Inglaterra junto con otros 38 buques escoltados por el mercante armado HMS Jervis Bay, un buque de pasajeros reconvertido y armado con viejos cañones de 6 pulgadas.

El 5 de noviembre, el acorazado de bolsillo alemán Admiral Scheer encontró el convoy en el 50 ° 30 ‘N 32 ° 00’ , en un desigual choque, el capitan del Jervis Bay decidio sacrificarse navegando hacia el acorazado para dar tiempo a dispersarse al resto del convoy. Tras 22 minutos el Jervis Bay se pierde llevándose 190 almas, su capitán recibió a título póstumo la Cruz Victoria. Sin embargo, su sacrificio permitió a la mayoría de los buques mercantes del Convoy HX-84 escapar. Eliminada la escolta, el Admiral Scheer trato de dar caza la máximo número de barcos antes del anochecer.

Los 12 nudos del San Demetrio no fueron suficientes para escapar, alcanzado por varios proyectiles, el petrolero acaba envuelto en llamas con el puente, radio y toldilla destruidos, la tripulación abandona el barco en dos botes salvavidas mientras el acorazado busca otros blancos.

Los botes se separan durante la noche, siendo recogido el del capitán y veinte y cinco tripulantes por un mercante que les lleva a Terranova. Los dieciséis hombres del otro bote salvavidas, entre ellos el segundo oficial, Arthur G. Hawkins y el Jefe Charles Pollard, siguen a la deriva durante 24 horas hasta que avistan un barco en llamas. Para su sorpresa, se trataba de su propio barco, con pocas alternativas, optaron por quedarse en el bote salvavidas, porque el fuego era demasiado grande y el tiempo demasiado peligroso para intentar subir. Después de una segunda noche a bordo del bote, el 7 de noviembre, lo abordan, apagan el fuego, montan un timón de fortuna y consiguen arrancar para arribar siete días más tarde al Clyde.

Sorprendentemente, a pesar de los daños y el fuego sólo 200 toneladas de la carga se habían perdido. Sólo hubo un muerto, John Boyle, herido al saltar en el bote salvavidas, murió abordo antes de arribar a puerto.

La hazaña fue llevada al cine en la película San Demetrio, London.

El San Demetrio fue reparado y devuelto al servicio, pero fue hundido por un torpedo del U-404 el 17 de marzo de 1942.

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