Samsung Galaxy Note 7

El otro día en el vuelo de vuelta de Gijón, que se retraso por las lluvias en Cataluña, tras la retaila de los chalecos, puertas, etc, mientras esperábamos un slot para Barcelona, el comandante comento una nota de la AESA indicando que aquellos que tengan ese movil lo apaguen, tengan controlado y si notan que se calienta lo comuniquen rápidamente a la azafata. Tras la sonrisa inicial, la cosa parece que pueda ser peliaguda en un vuelo trasoceanico, si salen ardiendo en cabina es un problema pero en bodega puede ser más emocionante.

Ahora el USCG también ha trasmitido la alerta, estos hacen hincapié en los transbordadores y en los posibles incendios dentro de los vehículos en el garaje, además de recomendar que se devuelvan al fabricante, indica que hay que mantenerlos apagados y dice que no se pierdan de vista, es decir, que no se dejen en el coche.

Si todo eso es por unos unos cuantos móviles incendiarios, no quiero pensar cómo se estarán frotando las manos en el «humilladero» del aeropuerto con las próximas normas sobre artefactos con batería.

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