Buscar

Google
 

Trafalgar

  • Trafalgar
 

Enlázanos

  • Marinos Mercantes
 

Licencia

  • CC License
  • Algunos derechos reservados
 
Marinos Mercantes > Trafalgar > Origen Armada Real

Trafalgar 1805 - 2005


El origen de la Armada Real

El origen de la flota española que luchó heroicamente en las aguas de Trafalgar el 21 de Octubre de 1805 se remonta al siglo anterior. El paso de los Austrias a los Borbones y la guerra de Sucesión (1701-1713) había paralizado la construcción naval, y los restos de la antaño poderosa flota, ahora se afanaban en mantener el comercio de Indias. Los mandos se habían hecho hereditarios, la formación era prácticamente inexistente y la suerte de las expediciones estaba encomendada, más que nunca, a la Fortuna de Mar.

El desastre de Vigo de 1702 acaba con los galeones de la Flota de Indias, la posterior pérdida de territorios tan cercanos como Gibraltar en 1704 y Menorca en 1708 hace evidente la necesidad de potenciar la Armada.


Mahón 1764, Joseph Roux

Se suceden diversas políticas y programas, que van desde la compra de barcos en el extranjero a solicitar la colaboración de la flota de Luis XIV de Francia para permitir el comercio con América, pero hasta la llegada de Patiño poco se avanza.

Con José Patiño comienza el potenciamiento de los astilleros y los arsenales, en 1723 se publican las ordenanzas para el gobierno de arsenales, se procede al ordenamiento de la explotación maderera y se crean los nuevos departamentos marítimos de Ferrol, Cádiz y Cartagena con sus respectivas flotas.

Se mejora la preparación de la oficialidad con la Real Compañía de Guardiamarinas y el posterior Observatorio de Marina, pero será Zenón de Somodevilla y Bengoechea, Marqués de la Ensenada, el que culmine el proyecto, y de cuerpo a la Armada Real. Para ello redactó La Ordenanza de Montes y Las Ordenanzas Generales de la Real Armada. Durante su mandato en la Secretaría de Marina se reorganizó la leva y la matrícula de mar, los astilleros y arsenales, se incentivó la producción de materias primas para la construcción naval. Zenón entendió e hizo entender al Rey, la necesidad de una flota poderosa capaz de disuadir sin tener que combatir, una flota que permita mantener el comercio dentro del imperio y haga de España un enemigo no deseado en la mar.

En 1792 se inaugura el primer dique seco del mediterraneo en Cartagena, mientras en Ferrol, se trabaja en concluir una darsena interior capaz de acojer 70 navíos, y en Cádiz la industria se ha concentrado en La Carraca, donde la Armada cuenta con tres diques secos. A final de siglo llegamos con una buena flota, con potentes barcos realizados bajo distintos planos. Los más veteranos de la época de Jorge Juan, los ya curtidos del frances Gautier y los modernos de Romero Landa. Según las listas de la época, en 1791 contábamos con 75 navíos siendo la segunda marina detras de los ingleses, pero la firma del Tratado de San Ildefonso en 1796, por el cual España y Francia se defenderían mutuamente de ataques de terceros, nos llevará a enfrentarnos a los ingleses y a la derrota frente a Cabo San Vicente en 1797. Derrota que levanta duras críticas y hace pensar que los ingentes gastos en Marina no están justificados. Comenzando una fase de decaimiento, que se redondea con el cese de la construcción de navíos de línea cuando se había llegado al mayor nivel.


Victory cubierta

En la época de Trafalgar, el "navío de línea" español había llegado a su pleno desarrollo. Los mayores navíos ingleses de tres puentes, con 100 y 98 cañones, desplazaban de 2000 a 2200 toneladas, y eran magníficas unidades que, durante las últimas campañas navales, tuvieron que aumentar el calibre de su artillería para equipararse a los similares españoles y franceses, que les aventajaban en peso de andanada y no podían compararse todavía con los soberbios tres puentes españoles, de 112 y aun más cañones, que les superaban en varios cientos de toneladas y, como consecuencia de su mayor superficie de velamen, en velocidad. Prueba de ello, es que los ingleses reconocían los navíos españoles como más rápidos, duros y maniobreros que los suyos. En contraposición, al tener mayor aparejo, requerían más tripulantes, y por tanto más víveres y agua, que los homólogos británicos, esto era un problema en una España poco poblada y en bancarrota.

Navio 3 puentes

Así, en vísperas de Trafalgar, de la Armada Real no quedan mas de 53 navíos. De ellos muchos precisan carena, otros ser arbolados y algunos ser armados, además todos están exiguos de tripulantes, para cumplir el compromiso con Francia, algunos barcos son desmantelados y otros quedan inoperativos al trasbordar sus tripulantes para completar otras dotaciones.


El origen de la Armada Real
El Plan de Napoleón
Los días previos
La Batalla de Trafalgar I
La Batalla de Trafalgar II
Los días posteriores
Las Flotas
Enlaces
Bibliografía

 
Marinos Mercantes 
1998 - 2008