Actualmente los fraudes, se han dirigido sobretodo hacia el sector del trabajo en los cruceros y barcos de pasaje, entre otras cosas, porque el trabajo parece más bonito y hay infinidad de puestos o vacantes que cubrir. Estos fraudes se caracterizan por ofrecer puestos de trabajo que no requieren ningún tipo de formación profesional, cualquiera puede entrar, con ello, amplían el abanico de posibles victimas, para completar el engaño, ofertan buenos salarios y condiciones envidiables que hacen la oferta tentadora.
Hasta hace no mucho, los timadores solo permitían acceder a esa oferta “maravillosa” de trabajo mediante una cuota de registro o pago previo a la agencia, sino pagabas, no entrabas en la bolsa de trabajo. Pero una vez habías pagado, no aparecía ninguna oferta que se adecuase a tu perfil. Por supuesto, muchas de estas agencias aseguraban que si no encontrabas el trabajo, te devolvían el dinero. Al final, ni el trabajo, ni la devolución del dinero se cumplía y vete a reclamar a cualquier ciber-país, incluida Inglaterra.
Con el paso del tiempo, los timadores han mejorado su sistema, la cuota ahora se disfraza a ultima hora; por ejemplo, como pago por un examen médico, visa, gestión de pasaporte, tasas aeroportuarias o trámite burocrático. Todo va bien y parece correcto, hasta que cuando ya piensas que estas a punto de conseguir el trabajo y salir para embarcar, te piden el dinero, por supuesto, te aseguran que una vez embarques te lo devuelven. Obviamente una vez pagas, surgen retrasos e imprevistos, y en algunos caso, solicitan más dinero y finalmente de lo prometido nada.
Una variante de lo anterior, son empresas que para empezar a trabajar o enviarte a ese destino final, te exigen realizar un cursillo con ellos y por supuesto, te lo cobran. Aquí se aprovechan de que en el mundo marítimo existen multitud de cursillos, sin embargo, todos los centros que imparten los cursos que se necesitan para navegar, deben estar homologados por la Administración, hay muy pocas empresas privadas o publicas (por no decir ninguna) que se dediquen a las dos cosas, a la formación y a ofrecer trabajo.
En menor medida, y más genéricas, es decir no limitadas al sector marítimo, hay falsas empresas, que no piden nada, aquí el fraude no es lo que cobran, sino apoderarse de los datos personales y si hay suerte, de copias de los pasaportes o documentos para luego revenderlos o apoderarse de la identidad.
El procedimiento de trabajar con ellas es el siguiente, tu envías el C.V. con todos tus datos, y los cursos necesarios realizados, si te falta alguno, lo normal es que te lo digan, y dejen a tu criterio, cuando y donde lo hagas, (por ejemplo, ISM, Escuelas, etc, ).
Luego, periódicamente, te toca a ti les llamarles por teléfono para que no se olviden de que estás disponible y listo para trabajar.
Cuando te llaman para trabajar, te indican, el barco, empleo, sueldo, vacaciones, (las condiciones del contrato) y lugar de embarque, normalmente, tenías que pasar por las Oficinas a firmar el contrato (pero lo puedes hacer directamente en el barco, ellos envían entonces la carta de embarque, telex al Capitán)
La agencia gestiona el viaje, billetes, transporte, recogida y alojamiento, a veces, había que pasar un reconocimiento médico adicional con un médico de empresa, que incluía análisis de sangre, drogas, etc, todo ello sin que te cobren nada, eso duraba un día más o menos, a continuación te daban el billete e ibas para el barco, tras una breve explicación por la persona a quien sustituyes y tras escuchar a tus jefes inmediatos, te quedabas solo desempeñando tu trabajo.
Normalmente, existe un periodo de prueba, más grande según aumenta la responsabilidad, durante el cual te pueden largar, (esto debe estar explicado en el contrato firmado) en ese caso, los gastos los solía pagar el armador, si esto ocurre, ya te puedes ir olvidando de volver a embarcar en esa naviera y por esa agencia con cualquier naviera. Puede suceder, que el que quiera irse seas tú, si estas en ese periodo de prueba, lo normal es que te deduzcan los gastos o te pagues tu la vuelta, ya que dejas la empresa. (En estos caso, nuevamente hay que remitirse al contrato firmado)
Pues si el armador que busca el trabajador paga por el puesto, por ejemplo, 3000 al mes (eso lo desconoces), y la agencia a ti, solo te da 2500, los otros 500 se los embolsa la agencia.
Y recordar, si parece demasiado bueno para ser verdad, generalmente es un timo o tiene gato encerrado, aquí se puede aplicar el refrán de que nadie da euros a cuatro pesetas (excepto a los políticos), y menos en la mar, donde hay más intermediarios.