El barco más grande del mundo. Hoy se celebró la botadura del primero de los veinte Triple E encargados por la Maersk. Más que botadura, acto protocolario de bautizo y puesta de largo del nombre, ya que por su tamaño, el barco no se botó, sino que se flotó, de hecho, ya ha navegado y pasado las pruebas de mar.

El nombre es un homenaje al hijo del Capitán de la Marina Mercante Arnold Peter Møller fundador del grupo AP Moller-Maersk. Su hijo heredó la empresa, añadió su nombre y la llevó hasta donde está hoy en día, que ya llegarán los nietos y la hundirán. Mærsk Mc-Kinney Møller no llego a ver este barco, ya que falleció en Abril del año pasado a los 99 años.

Cuando hace 30 meses, la Maersk anunciaba en Londres los nuevos barcos, algunos dudaron si era una idea conceptual o iban a seguir con la que estaba cayendo, pero los daneses ya son pioneros en romper las barreras de los porta-contenedores.
En 1996, el Regina Maersk, con 318 metros de eslora, fue el primer barco en alcanzar los 6000 TEUs. Luego llegaría la serie del Emma Maersk, con 397 metros de eslora, decían que alcanzaba los 11000 TEUs para no dar pistas a los competidores, pero la realidad era que llegaban a los 15500 TEUs y ahora llegan los Triple E, que con un par de metros más de eslora y manga revientan la barrera de los 18000 TEUs.
El primero de sus Capitanes, Jes Meinertz, que hará el viaje inaugural de Asia a Aarhus (Dinamarca), comenta que se comporta más parecido a un petrolero que a los otros portacontendores que ha navegado, incluido el Emma Maersk, igual por sus hélices gemelas. El Capitán que hará el “tornaviaje”, Niels Vestergaard Pedersen, dice que se ha sorprendido por su tamaño gigantesco y eso, que estaba entrenando en los simuladores de la compañía.
Ahora todos estamos expectantes a las sorpresas de los primeros viajes y puertos. Veremos si los coreanos no han puenteado las puertas estancas como hicieron los daneses en la serie del Emma.
