Azamara Quest

Informe de los Neozelandeses del golpe que le pego el Crucero Azamara Quest a un piedra, wheki rock, entrando en Picton con práctico a bordo, (he tenido que mirar donde está eso :-)).

El práctico subió fuera del canal de entrada, intercambió información con el Capitán y comentaron el plan de paso a través del Canal Tory a Picton, en particular las fuertes corrientes en la virada cerrada necesaria para entrar. Sin embargo, debido a las diferentes interpretaciones de lo hablado sobre cómo se llevaría a cabo el primer cambio de rumbo, la virada se inició tarde y el barco no alcanzó una caída suficiente para evitar el contacto de la popa con la roca. El incidente causó daños menores en el casco y en una hélice. Nadie resultó herido.

La investigación refleja que el equipo de puente no tenía claro el plan de la virada de acceso, ni la influencia de la corriente y marea. Es decir, reparten la cosa entre el asesor local y el asesorado por guiri.

Aprovechando que ha pasado fuera, y que el informe lo deja de lado, aquí la clave del negocio es el tamaño del barco y luego el tiempo de reloj, no perdieron mucho tiempo en charlar, ya que tras embarcar siguieron para dentro, luego iban a 17.8 nudos con un bicho que no es habitual y que no es lo más adecuado para entrar en pequeños estrechos, fiordos o puertos exóticos, todo ello es peor, si como parece por la carta hay otra entrada mucho más espaciosa y sin ese reviro. Pero como decía aquel, ¡Son los mercados!

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