Capitán de la Marina Mercante, fue alcalde de Bilbao durante las inundaciones de 1983, con su gestión y la de otros marinos, comenzaba el cambio de imagen de una ciudad industrial, oscura y en declive, que ha beneficiado a toda la Ria.
Julián Fernández, concejal y considerado su mano derecha, le conoció bien. `A mà me querÃa mucho. Me llamaba Juliantxu y yo a él, José Luis. Era un tÃo con carácter, lo controlaba todo. HabÃa que contarle todo. He conocido a cinco alcaldes: Castañares, Robles, Gorordo, Beti y Ortuondo, todos diferentes. Pero como persona, igual por la soledad de navegar en la mar, Robles era muy humano. Era duro hasta llegar a la bronca, pero al de cinco minutos se le pasaba´.