El Athena, un trasatlántico construido en 1948 pero reformado oportunamente, partió de Falmouth destino Terranova el 10 de septiembre pasado, lo que iba ser un viaje de placer se convirtió en una pesadilla cuando se encontraron con los restos del huracán Gordon y la superborrasca que se desplazaba por el norte de este, para redondear un poco más tarde degustaron los restos del Helen. El viejo barco se comportó como un campeón aunque un jubilado británico murió al despeñare por unas escaleras.
Ahora ha comenzado la investigación para ver, entre otras cosas, que ruta se podÃa seguir sin toparse con la tela de araña que se extendÃa por el Atlántico Norte. No fué el único que navegó por la zona en aquellos dÃas, probablemente el Capitán y todos los demás hubieran preferido no salir, pero en la actualidad, practicamnte nadie se plantea suspender viaje por mal tiempo venidero, a pesar de la buenenisima información meteorológica disponible.

Etiquetas: Barcos