Todos sabemos la importancia de éstas, más si se está en un brete. Por lo general, a dÃa de hoy, los marinos siguen prefiriendo el cómodo VHF, mientras que los aficionados y no profesionales se decantan por el teléfono móvil, seguramente desconocedores de sus múltiples carencias.
Sin alerta no hay socorro, y para que éste sea lo más rápido y efectivo, lo mejor es que el que recibe la llamada tenga la posibilidad de movilizar medios o de recabar más datos sin tener que transmitir esta información a otro interlocutor, simplemente por el tiempo que se pierde.
- Socorro tardio, socorro baldÃo. Refranero.
Sin tener que ver con la mar, hace unos dÃas experimenté el lado negro del 112 al solicitar un médico para una urgencia, tras contar la pelÃcula al operador de la centralita y darle todos mis datos, me pasa con un médico?. El cual me vuelve a preguntar otra vez todo, excepto los datos, me dice que no me retire y me da el teléfono del servicio de urgencias del ambulatorio local. Otra llamada y el celador? vuelve a preguntar por lo que ocurre y por todos mis datos, me dice que un momento, y me pasa con la médico de guardia, que me vuelve a preguntar por el cuadro clÃnico, aquà hubo suerte, parte de la vida debe ser suerte, porque topamos con una bellÃsima persona que dio crédito al problema y alertó a los medios. Total, que casi media hora perdida en llamadas y cuentos con el famoso 112. Todo se hubiera arreglado antes llamando directamente al ambulatorio pero en casa de herrero cuchillo de palo.
