Un hombre navega en yate, cuando de repente, se percata de que está perdido, afortunadamente divisa un mercante en el horizonte, maniobra para aproximarse y grita:
-Los del mercante ¿Hay alguien?
-Al grito se asoman tres tripulantes
-¿Disculpen? ¿PodrÃa Uds. ayudarme? He quedado de verme a las 7 de la tarde con un amigo, llevo media hora de retraso y no se donde me encuentro.
- Es muy simple. No sabe ni donde está, ni para donde va, ha hecho una promesa que no puede cumplir y espera que otro le resuelva el problema. De hecho, se halla exactamente en la misma situación en la que estaba antes de encontrarnos, salvo que ahora, por alguna extraña razón... ¡la culpa es nuestra!!!